La distimia podría ser una flor


La distimia podría ser una flor.


Busque un lugar público de bajo flujo, en el cual haya libre acceso y se prohíban los animales (una cafetería por ejemplo). Póngase de rodillas en un lugar dónde interrumpa el flujo de personas y quédese quieto mirando un punto fijo con la cara más plana posible, si algunas personas se comunican de alguna manera con usted ignórelos. Piense en todo lo que hizo para llegar a este punto en su vida y arrepiéntase, con el ímpetu de la impotencia y la rabia, pero no lo exprese de ninguna manera en su cara. Quédese ahí un tiempo mínimo de una hora, la idea es que encuentre el desagrado en sus acciones y se sienta totalmente incómodo con su existencia. Cualquier contingencia se debe ignorar salvo que, y esto es imperativamente importante, entre un perro al espacio. De ser el caso rompa todo protocolo indicado y hágale cariño en la cara al perro pidiéndole perdón llorando desorbitadamente. Con esto sienta que cualquier dolencia en su vida está siendo perdonada y que no se la merece, ninguna tragedia, ningún suicidio, ningún fracaso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hormigas amarillas

El color de nuestros Ojos

Padecer el amor