Querida amiga Pena


Te miro llena de polvo y me doy pena, Que para salvarte tenga que llorar sangre, Que para salvarme tengo que drogarme con la idea de que ya no hay nada por lo que tenga que nadar en mis ideales,  Que sufrir no es lo mismo que verme en el espejo,  Que sufrir no es lo mismo que ser yo mismo.


Antes eras tan buena compañera y vomitábamos arte juntos, Quemando nuestras gargantas con pasión, 

Ahora estoy "sano" y mi piel ya no da señales de querer llorar,

Ya no mancho los papeles como antes porque ya no estas acariciándome la espalda en cada momento.


En cada instante que deseo llorar te miro lejos, 

Tú con la esperanza de volver me miras,

Justo en ese instante me nublo y me escondo en esta sociedad de la que tanto nos burlábamos mientras bailábamos sobre el vidrio.


Debo admitir que te echo de menos querida tristeza,

Veo mis cuadernos y me da pena no tener pena para poder mancharlos con algo que que nace de mí,

Te pido disculpas por vivir afuera y no visitarte,

Y que cuando te visito ni te miro,

Ni te siento,

Querida tristeza ese es tu destino,

Morir eternamente en la mente de un loco,

En esa muerte sentirte viva porque esa es tu esencia,

Lamento tanto que en este encuentro sea tan corto pero no me puedo quedar mas,

Ya soy un humano y la relación entre nosotros se transformó en algo antinatural,

Algo insano.


Me despido de ti vieja amiga, 

Disfruté cada herida junto a ti,

Nuestra sangre quedará plasmada en el papel.


(15/06/2015)


Comentarios

Entradas populares de este blog

Hormigas amarillas

El color de nuestros Ojos

Padecer el amor