Para Siempre

 

Mañana vi cómo las venas se te salían por los ojos,

Las arterias por los oídos,

Como ramas,

Más bien, como enredaderas,

Se te iban pegando a la piel,

“Rizoma con el aire” dijiste.

Hay una sola cosa que no entiendo,

¿Era necesario llenar de sal todo el piso?,

Entiendo que así nadie te alcanza,

Pero, ahora que estás hecho todo verso,

¿Realmente crees que alguien te quiere alcanzar?,

“Rizoma con el aire”, volviste a decir.

Otra cosa que me llama la atención,

Con todas las venas para afuera,

Ni una gota de sangre vi,

Tú y tu obsesión con lo gaseoso,

¿Hasta la sangre la hiciste gas?,

“Rizoma con el aire”.

Uno se queda con el cuerpo,

Bueno, igual se pudre, pero eso queda,

Porque precisamente en algún momento se va,

Eso debería quedar, la ausencia,

No el aire que respiro, todos los días, todos,

Pero tú pusiste la sal,

“Rizoma con el aire”.

De verdad no entiendo la sal,

En todo el piso además,

De verdad, 

No entiendo.

(07/05/25)


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