Nunca fue



Las realidades: los venenos.


Las verdades: las alergias.


Qué tan miserable se debe ser,

Para que lo material sea tan incómodo,

Tan ajeno,

Tan real.


Solo un centimetro me acerco a un posible tacto,

Y ya me sale sangre por las uñas,

Como si se reventaran las manos,

Solo para llorar,

Llorar por la verdad del vínculo que nunca existirá.


Me hice un mentiroso experto,

Para quedarme adentro,

Aquí donde no estás tú,

Donde había un lugar diseñado para ti, por ti,

Ahora solo un lugar para mí, por ti.


(21/05/25)

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Hormigas amarillas

El color de nuestros Ojos

Padecer el amor